Accidentes de tráfico de Baja Intensidad. Problemática

Uno de los conflictos más importantes que tienen los lesionados de tráfico con las aseguradoras son los que se producen con motivo de los llamados  accidente de baja intensidad.

Se llaman de baja intensidad porque se producen cuando los vehículos implicados en el siniestro circulan a una velocidad muy baja en el momento del accidente.  Los daños materiales de los vehículos implicados en el siniestro en estos casos son leves y tienen un coste de reparación escaso: las aseguradoras tratan de trasplantar esa levedad de los daños del coche al cuerpo de  los seres humanos. Consideran que si el vehículo apenas sufre daños ello significa automáticamente que es imposible o improbable que una persona pueda haber sufrido tambien lesiones.

Pruebas biomecánica
                                Pruebas biomecánica

Los informes de biomecánica

            Para ello las aseguradoras se basan en los llamados informes de biomecánica. Se trata de datos estadísticos no contrastados científicamente basados en supuestas pruebas de impacto de vehículos en laboratorios   con muñecos  que simulan a seres humanos. Llegan siempre a la misma conclusión, básicamente lo que nos vienen a decir es que los impactos a velocidades que no superan un determinado nivel  es imposible que  produzcan una lesione física en un ser humano. Evidentemente, la realidad no es esa.

 

 

Qué dice la jurisprudencia

            La mayor parte de la jurisprudencia se ha mostrado desconfiante con estos informes de biomecánica.  Vaya por delante que las empresas que hacen estos informes suelen tener en su accionariado y en su Consejo de Administración a las propias aseguradoras , con lo cual esos informes carecen de credibilidad y objetividad.

No se puede considerar como criterio  decisor válido  a la hora de determinar el nexo causal de las lesiones de una víctima de accidente de tráfico, simplemente la gravedad de la fuerza del choque o el peso del vehículo. Estos criterios no tienen en cuenta las características particulares del ser humano, es decir, el umbral lesivo no es el mismo para todos los ciudadanos y decidir la lesión de una víctima  en  función de los daños materiales de los vehículos intervinientes no es acorde a la realidad.

Hay que tomar consideración circunstancias  cómo el llamado “factor sorpresa” o grado de imprevisibilidad del choque, ya que si se espera el golpe las estructuras orgánicas tomarán  una preparación qué contribuirá a aminorar las consecuencias lesivas. También hay que tener en cuenta otros factores como la mayor masa o menor masa muscular del implicado, la posición corporal de la víctima en el momento del golpe , la edad, su sexo, sus patologías.

 

La deformidad del vehículo tras el impacto

           La ausencia de daños en el vehículo no supone la inexistencia de lesiones en los ocupantes, más bien todo lo contrario. Superados los umbrales mínimos, en las colisiones a baja velocidad cuando menor sea el grado de deformación del vehículo menor será su aplastamiento; sin embargo,  el potencial lesivo para el ocupante es mayor, puesto que cuando hay deformidad del vehículo dicha deformidad absorbe la energía del choque, sin embargo, cuando no existe esa deformidad esa energía se transfiere en dañar al ocupante.

 

La realidad es el informe médico

          Lo realmente relevante para valorar el nexo causal y el nivel de las lesiones en estos casos son los informes médicos. Hay que tener en cuenta la sintomatología del accidentado en los momentos posteriores a la colisión, y si tuvo que acudir al servicio de urgencia, si requirió tratamiento médico, si presentaba dolor, las pruebas médicas que se le realizarán en los días posteriores al siniestro y la rehabilitación que precisó. El seguimiento del curso de la lesión por un facultativo desmonta cualquier teoría conspiranoica de las aseguradoras con la biomecánica.

La importancia del asesoramiento

          Como ya advertimos en  https://www.perezguerreroabogados.com/el-accidente-de-trafico-asesorarse-desde-el-inicio/, el lesionado debe intentar buscar el asesoramiento de un profesional a la mayor brevedad posible. NO hay que esperar a tener el conflicto con la aseguradora para buscar un abogado especialista que guíe al lesionado pues hay actuaciones que son irreversibles.

 

Teodoro Pérez Guerrero